5 Problemas comunes que tienen los inquilinos durante el alquiler

¿Quieres alquilar una vivienda por primera vez? ¿Qué problemas se pueden tener durante el alquiler de un piso o una casa? No te preocupes todos nos hemos hecho estas preguntas alguna vez.

Alquilar un piso o una casa es la opción más recomendada para los que no esperan tener un domicilio fijo, para los que no pueden acceder a comprar una vivienda por motivos económicos o para los que no quieren vivir con todos los inconvenientes de tener una propiedad.

Ser inquilino tiene muchas ventajas y es la opción preferida de muchas personas, pero también hay que saber gestionar bien los principales inconvenientes que pueden surgir.

En este artículo te damos algunos consejos para ayudarte a resolver cinco problemas típicos relacionados con los arrendamientos.

1. Tener una infestación o una plaga en casa

Tener una plaga en casa te puede ocurrir tanto si tienes una vivienda en propiedad como si vives de alquiler. Aunque a mucha gente le pueda parecer extraño es un problema muy común.

Cuando menos te lo esperes puede aparecer una infestación de insectos o arácnidos o una plaga de roedores en cualquier lugar de una vivienda: desagües, muebles de cocina, sofás e incluso en la propia cama.

La primera regla para prevenir las plagas el mantener la vivienda limpia y los alimentos almacenados correctamente y a ser posible precintados para no atraer bichos.

Pero, ¿qué pasa si vives de alquiler y tienes infestaciones o plagas en la vivienda?

Lo primero que debes hacer es ponerte en contacto con el propietario para informarle de la situación y que te ayude a solucionarlo llamando a un profesional o una empresa de control de plagas. Además te recomendamos que aparte de llamar a tu casero se lo comuniques por escrito para que quede constancia.

Si después de fumigar la casa o intentar controlar la plaga sigue infestada y quieres cambiar de vivienda, dile al propietario que quieres finalizar el contrato. Al ser una circunstancia ajena a ti no debería penalizarte por dejar la vivienda antes de la fecha pactada.

2. Tener vecinos ruidosos o entrometidos

Cuando vivimos en una comunidad normalmente la mayoría de los vecinos suelen ser amables, aunque en alguna ocasión es posible que tengas pequeños problemas de convivencia.

Uno de los problemas más comunes entre vecinos es el ruido. A todo el mundo no nos gusta la misma música ni tenemos los mismos horarios en nuestro día a día.

Si tienes vecinos ruidosos y realmente te están molestando lo mejor es que lo hables con ellos directamente. Intenta llegar a un acuerdo para que respeten tus horas de descanso o bajen el volumen de la música.

Puedes avisar a tu casero para que medie entre tú y el vecino ruidoso o pedirle que recurra a la comunidad de vecinos para que se hable del problema entre todos los vecinos en la siguiente reunión.

Si quieres buscar por ti mismo otra solución, puedes intentar insonorizar la vivienda o al menos la habitación en la que suelas estar. También existen máquinas de ruido blanco que pueden ayudarte a disimular el ruido de otras viviendas.

Si el problema persiste puedes emprender acciones legales contra los vecinos molestos o cambiar de casa avisando del motivo al arrendador, siempre por escrito para que quede constancia.

3. Problemas de fontanería

Otra incidencia que puedes tener mientras vivas de alquiler es tener problemas de fontanería en la vivienda.

Haz todo lo que puedas para cuidar la fontanería y no obstruir los desagües, como por ejemplo evitar tirar productos femeninos, toallitas desechables o pañales.

Sin embargo, en ocasiones los problemas de fontanería son inevitables, ya sean causados por el inquilino o por algún vecino. Ponte en contacto con el arrendador cuando haya una emergencia.

Puedes preguntar al propietario si tiene algún seguro de daños en la vivienda que cubra averías de la fontanería antes de firmar el contrato de alquiler para evitar que si ocurre algunos de estos problemas mientras estés viviendo de alquiler se conviertan en una pesadilla de la que nadie quiera hacerse cargo.

4. Problemas con la fianza o depósito

La fianza o depósito puede suponer un gasto enorme para los inquilinos al comienzo del alquiler, pero es necesario para la seguridad del propietario. El arrendador tendrá derecho a usarla para reparar daños que hayan ocurrido mientras vivías en su propiedad.

Sin embargo, el arrendador no puede descontar ninguna cantidad de la fianza o depósito al inquilino por problemas menores como el desgaste o para reparar ni reemplazar electrodomésticos que se han desgastado por el uso normal.

Para tener mayor seguridad de que vas a recuperar toda la fianza cuando finalice el arrendamiento, es una buena idea hacer fotografías de cualquier desperfecto previo en la vivienda y dejarlo todo por escrito y firmado por ambas partes en el contrato de alquiler.

Por supuesto procura dejar el piso o la casa que has alquilado en buen estado cuando finalice tu contrato de arrendamiento para poder recuperar el 100% de la fianza, y así no tener que batallar legalmente contra el propietario.

5. No sentirse seguro en la vivienda

Aunque vivas de alquiler en vez de vivir en una casa de tu propiedad debes sentirte seguro/a en tu hogar. Es una situación muy común que los inquilinos no se sientan como en casa al mudarse a su nueva vivienda alquilada.

Para tener más confianza en tu nuevo hogar asegúrate de que la puerta y las ventanas son seguras y están en buen estado. Si necesitas poner rejas o hacer alguna modificación adicional coméntaselo al propietario para que lo tenga en cuenta y poder llegar a un acuerdo.

Si quieres tener mayor tranquilidad recuerda que se puede cambiar la cerradura de la puerta de entrada de un piso de alquiler sin estar obligado a comunicárselo al arrendador, estas en todo tu derecho.

Y cuando dejes el alquiler puedes dejarle la cerradura cambiada al propietario o puedes volver a cambiarla por la original y llevarte la nueva por si la necesitas en otra vivienda.

Para aumentar la seguridad en tu vivienda de alquiler existen sistemas de seguridad adicionales que puedes instalar, como cámaras y sensores que se conectan por wifi con tu teléfono móvil y te avisan cuando hay algún problema en la vivienda.

Crédito fotos: freepik.es